Qué es y por qué ocurre

Hablamos de incontinencia urinaria cuando se escapa orina sin querer. No es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma que puede venir de sitios muy distintos: de un suelo pélvico que ha perdido soporte, de una vejiga que se contrae cuando no toca, de cambios hormonales, de algunos fármacos o de una combinación de varias cosas.

Por eso el primer paso no es tratar, es entender de dónde viene. Distinguir una incontinencia de esfuerzo de una de urgencia —o reconocer que hay las dos a la vez— cambia por completo lo que conviene hacer después.

Cuándo conviene consultar

Qué hacemos en consulta

En la consulta inicial repasamos tu historia, los partos y cirugías previas, la medicación que tomas y los síntomas concretos: cuándo se escapa, cuánto y en qué situaciones. Muchas veces te pediré un diario miccional de unos días, que aporta más información que cualquier prueba.

A partir de ahí valoramos qué estudios complementarios aportan algo —no todos los casos necesitan los mismos— y ponemos sobre la mesa las opciones, desde el trabajo de suelo pélvico y los cambios de hábitos hasta el tratamiento médico o quirúrgico cuando está indicado.

Preguntas frecuentes

Depende del tipo y de la causa. Muchas incontinencias de esfuerzo mejoran mucho o se resuelven, y las de urgencia suelen controlarse bien. Lo que no ayuda es asumir que «es la edad»: sin un diagnóstico concreto no se puede decir qué recorrido tiene tu caso.
No necesariamente. La cirugía es una opción más, no el punto de partida, y sólo tiene sentido en algunos tipos de incontinencia y cuando otras medidas no han sido suficientes.
Sirven cuando el problema es de soporte y cuando se hacen bien. Hacerlos por cuenta propia y sin saber si son lo que tu caso necesita es la razón más frecuente de que «no funcionen».

¿Damos el primer paso?

Urología funcional · Clínica Euskalduna, 4ª planta